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Hola muy buenas: Soy abierto, vitalista, enérgico, noble, equitativo, idealista, generoso, leal, buen organizador, protector, perfeccionista, con voluntad de poder y gran sentido del espectáculo y de lo dramático. Pero también despótico, egocéntrico, cruel, dogmático, intolerante, vanidoso, ansioso de poder y débil ante el halago. Si tienes suerte, te tocará mi mejor lado, si no, lo siento pero ni siquiera yo soy perfecto.
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viernes, 23 de marzo de 2012

SANTILLANA DEL MAR

Para los que nunca tenemos puentes, nuestra única posibilidad de pillar tres días seguidos de  fiesta, vacaciones aparte, es que alguna fiesta caiga en lunes, así que aproveché el último lunes festivo para ir a visitar junto a Amaia, Santillana del Mar, la villa de las tres mentiras, con intenciones de ir a Cabárceno. Así que el viernes tras salir de trabajar, ultimamos los preparativos y salimos hacia Cantabria con la Kangoo acompañados de Mari Bego, nuestro GPS, que nos iba diciendo tanto los caminos como los radares.
Con una simple parada técnica para mear, llegamos tras algo más de tres horas de viaje a nuestro hotel, donde nos dieron la llave de la habitación que iba a ser nuestro pequeño hogar de todo el puente. Cenamos en el mismo hotel, donde nos sorprenden con un revuelto de tallos que ni la camarera sabe lo que es, y un solomillo de pollo, lo que siempre hemos conocido como pechuga.  Tras una infusión nos retiramos a la habitación, que el día ha sido largo y estamos algo cansados.
Empezamos el día con un desayuno en el hotel, y reciclamos parte para llevárnoslo de viaje. Tras coger las entradas en el hotel, que la recepcionista tenía que hacer a mano, vamos rumbo a Cabárceno, a donde llegamos en poco más de media hora. Y allí pasamos todo el día rodeado de animales, mientras vigilamos de reojo el depósito de gasolina que estaba en las últimas. Hemos tenido suerte con el tiempo, y pese a las negras previsiones, hace buen día, soleado, pero sin calentar en exceso, así que vamos pasando por todo el recinto donde vemos entre otros tigres, gorilas, reptiles, elefantes sucios, leones, gacelas, cebras, hipopótamos, bisontes e incluso otros más exóticos, como el watusi, el yak o el licaón. Todo lo que por ahí rulaba salvo las hienas que se esconden hasta la noche.
El mal tiempo aparece y hace que nos tengamos que comer las pizzas en el interior del coche, ya que justo empieza a llover, pero afortunadamente, ya nos quedan pocas cosas por ver.
Proseguimos nuestro viaje, y echamos un café-infusión mientras preguntamos si el espectáculo de leones marinos sigue en pie pese a la lluvia.
Vemos el espectáculo donde el speaker va mejorando su carácter poco a poco y volvemos rumbo a Santillana, tras echar gasolina y seguir los consejos de Mari Bego. Damos una vuelta por el pueblo, echamos un pincho, y volvemos al hotel, antes de ir a cenar, que hoy es sábado.
Tras prepararnos, vemos que un restaurante anuncia día del chuletón, lo cual hace que tardemos poco en decidirnos. Unos patés, unas típicas anchoas, jamón y pasamos a la bandeja del chuletón, ya partido en trozos, que dejamos tan limpia como la botella de vino. Un postre y con un txupito de hierbas rematamos la jornada.
El domingo sin madrugar mucho, desayunamos y en primer lugar vamos a las cuevas de Altamira, que tenemos al lado, donde nos dan hora para las doce y media, y vemos un museo cercano mientras hacemos hora. Tras salir de Altamira, hacemos una pequeña ruta por pueblos cántabros, comemos en Comillas, y llamamos a un teléfono buscando información de las cuevas de El Soplao, donde nos dan hora a las 16.30, o eso creemos entender entre la conexión del móvil y el ruido de fondo, así que comemos a gusto en un restaurante y salimos hacia las cuevas con la presión del tiempo. Llegamos sin problemas a la primera y vemos los hermosos paisajes y  nos montamos en el tren que nos lleva al interior. Tras la visita y unas fotos, vamos hacia San Vicente de la Barquera, pueblo marítimo. Una fuerte lluvia nos sorprende, así que tras tomar algo en un bar volvemos hacia nuestro hogar intentándonos secar por el camino. Volvemos a cenar en el hotel, y nos vamos a dormir, que mañana nos despedimos.
Último desayuno y tras hacer el “check out”  volvemos a dar una vuelta por Santillana, hacemos compras y salimos rumbo a Comillas, para ver la zona más antigua del pueblo y el “Capricho de Gaudí”. Camino hacia casa, paramos en Suances, comemos y con una parada en una estación de servicio, llegamos hasta Atarrabia, penúltima parada y posteriormente a casa. Fin de trayecto de un bonito viaje que esperemos sea el primero de muchos.

Argazkiak

jueves, 8 de octubre de 2009

EGIPTO


08/10/2009
Día 1: San Fermín Txikito.
Sobre las doce de la noche, salgo de la asociación de vecinos y atravieso Navarrería para ir a casa, coger la maleta y hacer el último repaso. El bus viene a la 1.15. puntual. No me puedo tumbar, asi que entre la radio y los ronquidos de los de al lado, apenas duermo. Llegamos a la estación de Barcelona, desayuno y busco información para ir al aeropuerto. Cogo un tren de cercanías y llego al aeropuerto con toda la mañana por delante. Repaso foros, información, leo la prensa y tras un pintxo, subo a facturar la maleta. Después control de aduanas y al avión. Poco más de cuatro horas de viaje y aterrizamos. A la tercera paso el control de aduanas, tras dos intentos fallidos por un papelico y el visado que vale 15 euros en vez de 34. Un hombre me grita Aitor, Aitor y me dice que es el encargado de llevarme al hotel. Sale mi maleta y voy con dos parejas más, y me dejan en el que de momento será mi hotel, pero sólo por unas horas. Tras dejar todo en mi habitación, ceno en el buffet del hotel con pocas ganas y a dormir, que mañana a las cinco me despierto para ir de nuevo al aeropuerto. Mi sueño por fin se cumple. Estoy en Egipto.
Día 2: Empiezan los madrugones.
A las cinco hay que despertarse, pero en el hotel deciden unilateralmente despertarme a las 4.30. Tras el desayuno, al aeropuerto, lleno de gente y bastante kaótiko, gran grupo, por cierto. Llegamos a Luxor y un hombre nos lleva hasta el barco Nile Quest, Al-andalus, al parecer bueno y superior a la categoría que tenía, o sea que perfecto. Dejo y deshago por fin la maleta, tras dos días a cuestas con ella, y mañana libre pese al madrugón, que aprovecho para ordenar cosas, repasar viaje e instrucciones, intentar dormir algo y ver el barco. Tras comer con dos mejicanos, una pareja de Donosti, y otra de Tenerife, quedamos con el guía, aunque no es el mío todavía y visitamos los templos de Karnak y Luxor, amplios y majestuosos. En Karnak algo justo de tiempo, y Luxor se nos hace de noche, pero con buen ritmo de fotos y videos. Vuelta al barco y tras una ducha, bajamos a cenar a las 20.30. Me mandan con otro grupo, pero como no han llegado todavía, vuelvo para el postre con mi grupo anterior y a dormir.
Día 3: El nuevo grupo
Nuevo madrugón ya habitual en los últimos días para visitar el valle de los Reyes, donde se encuentra la famosa tumba de Tutahnkamon y varias más bajo la cumbre. Vemos los relieves, aunque no se pueden sacar fotos y entro en la de Tut, donde está la momia. Luego visitamos el templo de Medinet Habu y vemos los colosos de Memnon. Empezamos la navegación y cenamos con mi nuevo grupo, una pareja de Valladolid, una madre con sus dos hijas catalanas y tres mujeres más mayores, dos de ellas gallegas y otra de Badajoz.
Día 4: Día del disfraz
Llegamos a Edfu, y vamos en calesa, una especie de diligencia, guiada por un caballo, y que me dejan conducir para ver un nuevo templo, el del dios Halcón, con sus relieves que cuentan batallas. Hay demasiada gente. Seguimos navegando hasta Aswan, con bonitos paisajes por el Nilo, y me baño en la piscina. Luego hay fiesta de disfraces y juegos en el barco con las fotos y presentaciones oficiales. Son casi las doce y mañana nos levantamos a las 2.30. Sí, de la mañana. Entre el desfase de dormir que ya traía y los madrugones empiezo a tener unas ojeras mayores que las del Jonan de Baraka un lunes.
Día 5: Día del estrés
Tras la pequeña siesta, salimos con el picnic hacia el bus, y paramos en un control obligatorio para ir en convoy militar hacia Abu Simbel. Duro viaje por la curiosa conducción egipcia y la carretera, y espléndida puesta de sol en el desierto. Llegamos y vemos el impresionante templo de Abu Simbel. Curioso que fue salvado ya que en su ubicación original estarían muchos metros por debajo del agua. A la vuelta vemos la presa de Aswan, y el obelisco inacabado en un autobús incomodísimo. Llegada a la una, y sin tiempo de nada, a comer. Después, aunque en principio tenía otra excursión, al final me dan fiesta, un poco de desorganización pero que me viene bien para echar una merecida y necesaria siesta; tras la cual, visitamos el templo de Philae, dedicado a Isis, y donde hay un espectáculo de luces y sonido.
Mucho trote de día, así que tras una menta, que una vez más mi camarero favorito no me cobra, vamos a dormir.
Día 6: El mercado
Nos despertamos a las 7, tras casi ocho horas seguidas de dormir, algo que no hacía desde hace casi una semana y vamos al poblado nubio. Nos trasladamos en faluca, embarcación de vela típica egipcia y luego en lancha motora hacia el poblado, entre bonitos paisajes. Llegamos al poblado, donde cogemos cocodrilos y, vemos camellos y paramos para bañarnos en el Nilo. Sí, yo también me bañé. Volvemos y mi grupo se va del barco, así que tras la comida, nos despedimos. Por la tarde, libre, así me voy con mi mochila a ver el otro Egipto, adentrándome en las calles y viendo la cruda realidad del país. Pobreza extrema de la mayoría en un país que debería ser rico; turismo, petróleo, gas y canal de Suez, deberían ser suficientes para alimentar todos sus habitantes, pero los políticos hacen que esto sea así, y todo sigue igual con unas elecciones que siempre son amañadas para que gane Mubarak, ante la pasividad de la ONU. Voy al mercado de las especias de Aswan, con cientos de puestos, parecidos entre sí, en una kilométrica calle donde salen y te invitan a entrar a sus puestos sin parar. Vuelvo al hotel y ceno con un nuevo grupo que ha venido hoy.
Día 7: Último templo
Por delante días hasta volver a Luxor, así que toca relax, todo lo contrario que la gente que ha venido al barco. Por la mañana vuelvo al mercado en busca de fotos interesantes y luego me traslado en taxi hasta el museo nubio, donde veo una vez más la curiosa circulación de Egipto, donde no existen reglas sino la ley de la bocina. Tras la comida, seguimos navegando y nos dirigimos al templo de Kom Ombo, último que me queda por ver. Lo vemos de noche y de nuevo subimos al barco para seguir navegando. Otra fiesta de disfraces donde gano el juego de la cuchara y tras unos bailes, a dormir.
Dia 8: Relax
Por la mañana desayuno y luego mañana de piscina, leer, escribir, fotos ver atravesar la esclusa de Esna. Curioso. Me junto con una pareja que viven en Cascante, y tras la comida, paso la tarde con ellos, mientras el resto visitan un templo que yo ya he visto. Antes de cenar doy una vuelta por Luxor, para ver calles alternativas y el museo. Tras la cena, pronto a mi camarote ya que al día siguiente madrugo para salir hacia El Cairo, y tras los serios problemas para cerrar la maleta, me voy a dormir.
Día 9: El Cairo
A las 7 de la mañana sale el vuelo de Luxor hacia El Cairo, así que nos acercan hasta el aeropuerto y aterrizamos en El Cairo, donde aparece un representante de la agencia para llevarme al hotel y ver una nueva demostración de conducción de esta ciudad, con las únicas leyes de la bocina y el primero que mete el morro pasa. Llego sobre las 9.45 y a las 10 tengo que marchar, así que con la maleta a medio deshacer salgo de nuevo en busca de más gente y nos llevan a una bonita mezquita donde hay que descalzarse. Luego vemos una iglesia católica y comemos en tiempo record para seguir con la visita al museo, que es interesante, sobretodo los tesoros de la tumba de Tut, pero que se alarga durante más de dos horas lo cual se me hace larguísimo, tras llevar de pie desde las 4.30 de la mañana. Después nos acercamos al mercado de Khan el Khalili, unos de los mayores del mundo, con cientos de puestos que rompen todas las leyes de mercado. Busco la tienda de Jordi, que tiene precio fijo y no hay que regatear y hago las últimas compras. Llego al hotel y me meto directo a la cama sin cenar de puro cansancio, que mañana a las 6 de la mañana nos levantamos para ver las pirámides.
Día 10: Despedida
Suena el despertador y desayuno con dos catalanas con las que estuve en el crucero y que están en el mismo hotel y salimos a buscar más gente. Es 6 de Octubre y es fiesta en Egipto así que hay menos tráfico. Al final, me separan de las catalanas y vamos cada cual con nuestra guía. Vemos las famosas pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos y visitamos una fábrica de papiros antes de ir a comer, donde nos juntamos con los otros grupos. Dolors y Carme, las catalanas me convencen para ir a la típica cena egipcia de la noche, y a la tarde me da pereza coger un taxi y empezar el regateo así que me tumbo en las piscina a leer hasta acabar "El niño con el pijama de rayas". Partimos hacia la cena espectáculo entre ambiente futbolero, el mundial sub-20 es en Egipto y juego hoy el equipo local, y vemos una calle que es un cementerio ocupado donde vive la gente, una calle con varias mezquitas y echamos un té con menta y una sisha en un bar de el Khalili. Luego salimos hacia el hotel del espectáculo con su cena y un hombre que no para de dar vueltas sobre sí mismo. Como no podía ser de otra manera, me sacan a formar parte del espectáculo y por mi gran actuación me regalan un papiro. Vuelta y tras lograr cerrar la maleta, a dormir, mañana a las 5.30, último madrugón de Egipto.
Día 11: Día de los medios de transporte.
Salgo del hotel, y cojo un bus al aeropuerto, gasto mis últimas libras egipcias en comprar un postre que degustar con mis queridos amigos este sábado en la peña Euskal Herria de Burlata, y me monto en el avión, un taxi en Madrid hacia la estación, ando un poco por la ciudad, cojo el tren y vuelvo a casa en coche. Se acabó el viaje, hogar dulce hogar.
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sábado, 27 de diciembre de 2008

RIVIERA MAYA

26/12/2008
Abenduak, 16. Eguna berehala heldu da, azken prestaketak, urduriak eta hiru ordu lo egin ondoren, gosaldu eta taxi bat eskatu tren geltokira joateko. Trenan, peñako batekin, Marruecosera joango dela gabonak pasatzera elkartu gara eta Tuteran, atso bat igo da eta gure ondoan eseri da. Emakume honek, hitz egiten hasten da etengabe, Madrilera heldu arte. Gero hiru metro hartu eta aireportura. Fakturatzeko lekua aurkitzen dugu eta lerro haundia dagoenez, zerbait hartu eta beranduago maletak utzi eta hegazkinera. Ia azken lerroan eta hamar ordu aurretik. Hegazkina aspergarria egiten da, lo gutxi, bazkaria, afaria, saltzeko gauzak.. azkenenean heldu.
Mexikon gaude dagoeneko, dena pasatu arazorik gabe, eta autobus batek gure hotelera, Riu Lupita, hurbiltzen gaitu. Hor arazo txiki bat, prestatutako gela ohe bakarra dauka, baina beste bat berehala jarriko dute, eta biharamonean beste gela emango digute. Maleta desegin gabe, dutxa, eta tabernara cockteil zerrendarekin hasten gara, gero afaria, eta zerrenda horrekin jarraitu, gero hotelean dagoen diskoteka bisitatzen dugu, dena tanteatzeko. Iluntasuna, jende gutxi, eta ezin da erre, baina mojito oso ona da. Lo egitera joan ginen, hango gaueko ordubiak dira, baina guretzat, ordutegiren aldaketarekin, goizeko bederatziak, eta neka neka eginda, ohera.
Biharamonean, ateraldiaren bilera daukagu, eta maya paketea erosten dugu, zerbait kulturala egiteko asmoz. Bitxok gosaltzen du hirugarren aldiz, eta hondartzara busean joaten gara. Hor, piña colada, txiringitoan zerbait jan, eta hondartzan goiza pasa. Paseo bat ematen dugu, beste hotelera joateko itsasertzetik eta hor bazkaltzen dugu. Gero igerileku, jacuzzi, bingo kantatzen dut, baina oparia ezin hartu, eta bueltatu ginen gure hotelera. Koktel poteo eta Tolosako bi neskekin (Rakel Mosquera eta Monika Naranjo) afaltzera joaten gara. Baina ez gaude bakarrik, Baserritarra eta Triston, egun osoa gure atzean daude, ea zer egiten dugun, zer hitz egiten dugun,... ze ondoriok atera duten? Auskalo. Ondoren, koktel gehiago, diskoteka eta ohera.
Osteguna, gosaria ondoren (ni behin eta Bitxo bi aldiz), berriz autobusa hartzen dugu hondartzara joateko. Riu hotel gehienaz egoteko aukera dugunez, bisitatzen dugu, eta batean, jacuzzi, hamaka eta igerilekuan eta bestean bazkaltzen dugu. Arratsaldean, lo kuluxka hamaketan eta gure hotelari buelta, betiko cocktel-poteo, afari-pacha egiteko.
Hurrengo egunean ateraldirekin hasten gara eta Coba ikustera joaten gara. Behin hor egonda, txirringa alokatzen dugu, eta Coba piramidea goraino igotzen dugu (altuena da eta biharamonean hanketan mina izango ditugu). Denbora libre dugunez, txirringarekin bueltaka hasten gara, berriz autobusera joan arte. Gero Tankah herrixka joan ginen eta han tirolina batetik bota, (sakatu hemen ikusteko), piragua batekin ibili, eta "celote" batean bainatu (nik ez, noski). Bitxo galtzontziloetan bainatu ondoren, bazkaltzen dugu, maya janari tipikoa, mahai batean, beste bikote batekin eta bere semea, Luis Felipe. Buelta, eta gure hotelean, caipiriñaka hasten gara. Agian nekeengatik, baina, erdi mozkortuta afaltzera joan gara eta ondoren harreman soziala egiten dugu giri guztiekin, ingelesez hitz egiten; eskerrak gaur diskotekan jai pribatua daukatela eta lehenago joaten garela lo egitera.
Berriro ateraldia, gaur Tulum, goizean eta ondoren Xel Ha. Tulumen ondakinak  daude, leku oso zabala eta ondoan hondartza eta itsaslabarra, eta gauza guztien artean dagoen kontrastea gustoko dut. Gero Xel Ha parke tematikoa. Buelta osoa ematen dugu, nahiko polita da, bazkaria, lo kuluxka hamakan, txirringarekin bueltatxo, eta maitai tabernan bueltatu ondoren. Uretan ez sartzea lortu dugu. Hotelean, nahiz eta nekea eta ajea nabaritu, betiko ohiturekin hasten gara. Larunbata denez, jende gehiago dago diskotekan, eta truko guztiak ikasi ditugunez, itzi baino lehen, bakoitza hiru pote eskatzen ditugu beranduago edateko. Guztiekin gelara eta "la frigorifica"n dauden garagardoak errestasunez desargertzen dira. Monikak bainoa igerilekuan hartu nahi du eta Bitxo laguntzen dio, kezkatua eta ni lo kuluxka txiki bat botatzen dut, Chichen Itza joan baino lehen.
Laranja zuko hartu, eta autobusera Chichen Itza ikustera. Hogeita bost minuto lehenago ateratzen zen busa, baina guri ez ziguten ezer esan. Bidaia luzea da eta gidari asko hitz egiten arren, piska bat gehiago lo egitea lortzen dugu. Chichen Itza ondakinak ikusten dugu, hunkigarria da, gure ajea bezala, horregatik bideo hau grabatu nuen, gehiago hautemantzeko. Gero, erosketa batzuk egin, busa hartu bazkaltzeko, eta arratsaldean Valladolid herria bisitatzen dugu, hori bai dela, benetazko Mexiko, berehala itzuli eta hotelera, behintzat ateraldiak bukatu ditugu eta ez dugu goiz esnatu beharra hemendik aurrera. Ospatzeko, caipiriña batzuk, eta Monikak hotel guztian dauden coronitak edaten ditu.
Nekea, ajea, eta logure falta gure gorputzetan, orduan, hoteletik ez mugitzea erabakitzen dugu, asmoa Cancunera joan, zen, baina beranduegi esnatu gara, eta igerilekuan ez gaude batere gaizki. Arratsaldean, kirola egiteko atake bat ematen digu, eta ping-pong, tenisa, eta futbola egiten dugu. Futbolean, beste bikote baten aurka jolasten dugu, eta nire golei esker, errez irabazten diegu. Azken gaua denez, atera behar, nola ez, azken coronita, vozka laranja, daikiri eta caipiriñak. Ez dugu eskatu beharrik, zerbitzariak dakiten zer edaten dugun, memoria ona ote?. Rakelekin abesten hasten gara, eta ondoren, diskotekaren kanpoan, beste jendearekin topatzen gara, haien artean, emakume bat, nahiko mozkortuta, txanda etortzen denez, Euskal Herrira itzul gaitezke lasaitasunez. Berriro berandu lo egitera.
Azken eguna heldu da, azken gosaria. Hamabiak, gela utzi beharra, orduan, igerilekura joaten gara, eta berehala maleta egitera, beno ez hain berehala, Bitxo, bidetik okertu delako. Maletak egin eta utzi, eta hor itxoin, arratsaldeko hiru t'erdiak arte. Autobusa etortzen da, eta berriro aireportura, gure lagun tolosarrak, hor gelditzen dira (ongi pasa, ongi izan, eta gutxiago edan), eta gu, berriro Euskal Herrira. Hegazkinean, batez ere, lo egin, eta Madrilera heldu gara. Nire maleta berehala agertzen da baina Bitxorena falta da, baina entretenimenduak gaude, bi tipo ostiaka hasten direlako. Azkenean falta zitzaigun maleta agertzen da eta korrika eta presaka, taxi batetan montatu, eta Atotxa tren geltokira heldu, hor trena Iruña arte, taxi bat nire etxerantz, Bitxo Leitzan utzi, eta oraindik pote batzuk lagunarekin hartzea, lortzen dut. Dena ongi, ba, estresa kendu, ongi pasa, eta bueltatzeko gogoekin. Hurrengo arte, mila esker zerbitzari guztiei, eta Monika eta Rakel ongi pasa momentuz eta zuen bueltan egonen gara!!! Musuak!!
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lunes, 17 de noviembre de 2008

LEZA

17/11/2008
Tras la típica cena del viernes, el sábado salimos temprano hacia Leza, pueblo localizado en la Rioja alavesa, donde Aiala tiene una casa. Quedamos de camino en una gasolinera y nos dirigimos hacia allí. Fuimos directamente a la bodega, ya que el tiempo apremiaba y a las doce tenía lugar la visita. Vimos la bodega Ugarte, muy cerca de Leza. Probamos distintos vinos, y un sabroso pincho y nos internamos en la bodega con las extrañas explicaciones de nuestra guía. Tras la visita, fuimos a Leza a la casa que iba a ser nuestro hogar durante todo el fin de semana. Tras dejar mochilas, sacos y comida, nos dirigimos hacia un bar cercano. Pedimos y vimos con estupor, que ese día celebraban los sanmartines y había verbena. Una vez más, nuestra ilusión por tener un fin de semana tranquilo, se desvanecía. Volvimos del bar decepcionados y cabizbajos, sabedores del duro trabajo, que tendríamos esa noche. Comimos macarrones, para que los maratonianos no corten su progresión, y dimos una vuelta para ver el pueblo tras unos juegos de mesa. A la tarde fuimos de nuevo al bar para tantear el trabajo nocturno y Fernando se llevó la porra de la pelota. Decidimos gastarnos el dinero de la porra en vino, y a tal efecto, fuimos a Laguardia, lugar tradicional de poteo. Tras los vinos, queso y jamón, decidimos volver a Leza para cenar, y aunque intentaron darme el esquinazo en el último bar, los encontré. Degustamos unas pechugas de pollo, y tras bebernos el lambrusco, y leer chistes de un libro, la mayoría de los presentes se fue a dormir y los más valientes, Fer, Iñaki, Ruth, David, Elisa y quien escribe, fuimos a cumplir con nuestro deber gaupasero, una vez que Txema, el del bar, había echado por tierra nuestras sanas intenciones del fin de semana. Y en dicho bar las horas pasaron con la misma facilidad que Saralegi se comía las tabletas de chocolate. Allí vivimos una noche inolvidable con cubatas y kalimotxos, la verbena, nuestra amiga Macu, con la que cantamos, bailes variados, jotas y break-dance incluidos, peticiones musicales, baños inundados, performances, alguna caída y vaso roto, y subida al escenario para interpretar una canción con los músicos. Cuando ya pasaban las cinco de la mañana, aparecieron unos bocadillos que devoramos con avidez y volvimos a nuestro hogar con cuidado de no despertar a nadie. Pudimos comprobar en escasos minutos como Fernando, cuya colchoneta bananera causó furor, tiene gran facilidad para dormirse enseguida, así como un ronquido bastante ruidoso, que nos impedía conciliar el sueño al resto.
La mañana llegó pronto para los que habíamos cumplido a la noche, pero tras el desayuno y una ducha, de nuevo nos vinimos arriba, y enfilamos de nuevo hacia Laguardia, tras un paseo hasta llegar aun dolmen cercano. Para los no iniciados en el mundo arqueológico, les definimos los siguientes conceptos:
Dolmen: Monumento construido con grandes bloques de piedra que forma una cámara de enterramiento que soporta una o varias piedras planas  a modo de techo.
Menhir: Gran piedra larga (monolito) colocada verticalmente en el suelo.
Cromlech: Círculo de piedras formado por varios monolitos.
Tras tomar el vermú y ver el pueblo de día, (pulsa aquí para ver las vistas desde Laguardia), volvimos a nuestro hogar y tras comer el arroz, empezamos la limpieza general, el reparto de las sobras y nos despedimos. Hurrengo arte!!
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domingo, 10 de agosto de 2008

NOJA

09/08/2008
Tras unos meses duros y estresantes, por fin llegó la hora de desconectar aunque sea sólo por unos días y el lunes pasado salimos Alfonso, Luismi y yo hacia Noja para pasar unos días. A media mañana partimos en la super Kangoo, y tras parar a mitad de camino a repostar y echar un tentenpié, llegamos sobre las 14.00 horas al hotel que iba a ser nuestro hogar durante varios días. El hotel no estaba mal, teniendo en cuenta que era de una sola estrella, una habitación con las tres camas, TV, armario, baño completo, parking y a cinco minutos de la playa; para nosotros, más que suficiente. Tras dejar las cosas y sin perder tiempo, fuimos a comer y a la playa. Nos acercamos hacia la otra playa para ir calculando las distancias y hacernos una idea general del pueblo, aunque el paseo por la costa de Noja fue bastante más largo de lo esperado. Al día siguiente, compramos una sombrilla y un balón y nos dirigimos de nuevo a la playa. Tras un largo paseo, nos fuimos a duchar y a comer en que iba a ser nuestro restaurante de toda la semana, con nuestro amigo el camarero calvoroto. Tras una siesta, volvimos a la playa, y fuimos a dar un paseo por el pueblo. El miércoles amaneció nublado y decidimos acudir al mercadillo que se instala en el pueblo una vez por semana. Tras las compras, y viendo que el día se aclaraba fuimos a la playa y ya por la tarde recibimos la visita de nuestro compañero Iñaki, que se instaló con su furgoneta cerca de la otra playa. El jueves, nuevo día y nuevo desayuno con la prensa en el bar más cercano al hotel, el tiempo no acompaña y la lluvia se hace fuerte así que tras pensar qué hacer, decidimos ir a un bar y jugar una apasionante partida de mus en un bar, que nos lleva toda la mañana. Tras la comida, fuimos a la playa, ya que no llovía aunque continuaba nublado. Allí jugamos al futbol, donde me coroné como nuevo campeón de futbol-playa, tras para doce penalties consecutivos, record que permanecerá para los anales de la historia de la playa de Noja. Tras varios juegos, y algún baño en las frías aguas del mar, hicimos compra y nos fuimos hacia la furgoneta de Iñaki, para cenar allí, mientras veíamos atardecer. Tras la cena y otra partida de mus con cartas nuevas y caras, nos fuimos a dormir. Viernes, esto ya se acaba, así que habrá que aprovechar. Como las fiestas nos persiguen allá por donde vamos, es carnaval de verano en Noja. El día amanece nublado, y a ratos chispea, pese a lo cual vamos a la playa, al contrario que a la tarde que pese a que sale el sol, nos metemos a un bar a jugar al mus. En la comida, en nuestro bar que se van a disfrazar del oeste, nos toca de camarero uno que no es precisamente Billy el Rápido y tras más de dos horas, y con ayuda del calvoroto, conseguimos que nos saquen todo el menú. A la noche volvimos para verle en acción y no había mejorado nada. Vimos el desfile del carnaval y nos fuimos al hotel ya que el cansancio hace mella en nuestros cuerpos. Al día siguiente, tras el típico desayuno, completar la maleta y vuelta para Iruñea para la hora de comer. Se terminaron estos días de y tranquilidad y desconexión tan necesarios, pero bueno, ya llegarán otros.
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jueves, 30 de agosto de 2007

OPORRAK ALMERIAN

29/08/2007
A las 5.30 de la mañana acudí a la cita con Saturnino en la plaza de Merindades, para posteriormente ir a buscar a Alf y Luismi, todos preparados, super-maleta de Luismi incluída, y rumbo al aeropuerto. Un cola-cao y a embarcar, con la incertidumbre de qué harían con Alf, que no podía pasar por el detector de metales. Registro a mano sin problemas, y tras una espera de 20 minutos, nos montamos en el avión. El viaje se nos hace corto, y enseguida aterrizamos en Madrid donde, esperamos un par de horas para enlazar con el siguiente vuelo. De nuevo al avión y aterrizamos en Almería, convenientemente uniformados con nuestras camisetas naranjas del Keymare y con las maletas incluídas, incluso la de Luismi. Salimos y allí estaba esperándonos nuestro gran anfitrión, Txema, que nos lleva hasta el que será nuestro hogar durante la próxima semana. Allí nos quedamos Alf, y yo mientras Txema y Luismi, vuelven al aeropuerto a buscar el jersey de éste último.
Tras comer y repartir habitaciones, vamos atravesando la feria que tenemos al lado de casa a la playa de la ciudad, y luego paseamos por la ciudad hasta que sale Txema de entrenar y nos lleva a un bar donde vemos cómo va el tema de las tapitas y sus precios, así como la escasa utiladad de las bandejas. Cenar y dormir, y sin prisa nos despertamos al día siguiente, en el que tras desayunar, cogemos el coche y tras numerosos problemas para salir del garaje, vamos rumbo al cabo de Gata. Vemos los paisajes, y vamos a un playa cercana, hasta que nos vamos a comer al pueblo y a la tarde volvermos hacemos compra, y volvemos a casa dónde tras cenar vamos por supuesto a conocer los entresijos de la feria almeriense. Descubrimos una "txosna" de la CNT, y otra a su lado, donde la bebida es especialmente barata, y también vamos a otra llamada "el chiringuito", más elegante, salvo el baño. Tras varios katxis, volvemos hacia casa, no sin antes parar en varios sitios de las barracas, donde consigo por fin, un megáfono. En una que son porterías de balonmano, falla Txema y acierta Alf, y en otra de dardos, falla Luismi, quien sin embargo acierta con la escopeta, en uno de sacar vino Málaga virgen y moscatel. Nos vamos a dormir porque al día siguiente tenemos bermú, el cual anuncio desde primera hora con el megáfono. Vamos en coche hacia el centro de la ciudad dónde están las casetas, que nos ofrecen rebujitos y tapas, quedamos con varios jugadores del Keymare y nos involucramos rápidamente en el ambiente festivo, mientras vemos pasar a las chicas con sus minifaldas y pantalones cortos (muy). Pasamos la tarde en un bar, entre cubatas bebidos de trago por los deportistas, que acabaron con el pobre juvenil del equipo, fotos y cervezas. Volvemos en una "villavesa" al lado de una guapa alemana con la que charlo en un correcto inglés, y regresamos a la feria, donde tras degustar un kebap, nos vamos a casa. Domingo de resaca, vamos hacia San José a una playa nudista, de la cual censuramos las fotos porque todas las comparaciones son odiosas y comemos tarde en un restaurante italiano. Al día siguiente, nos vamos al oeste, a un poblado preparado para películas de oeste, entre vaqueros, olor a pólvora y caballos, y también visitamos los animales que hay al lado, viendo osos, tigres, leones, jirafas y pájaros de distinto pelaje, y tras comer, volvemos a la playa, esta vez en Aguamarga, donde quedo campeón del campeonato de penaltys, con un balón que compramos, tras ver el bello paisaje que nos deja un puerto por la zona de Carboneras y Mojácar. Otro día de playa nudista, donde Alf se quema el culo, y volvemos a casa tras la macropizza italiana, que no podemos terminar. Al día siguiente, Alf se nos escapa (...) y nosotros esperamos la llegada de Iñaki y Amaia que tras 2.500 kilómetros de su furgoneta nueva llegan a Almería, comemos y nos volvemos hacia la zona de Mojácar, donde esta vez es Luismi el que destaca como portero de penaltys. Volvemos y como los nuevos quieren conocer la feria de Almería, no nos queda otro remedio que acompañarles, como buenos anfitriones, cena, kalimotxo y tinto de verano, y una pelota de tenis gigante que consigue Amaia, con la que tenemos la suerte de que no nos dejen entrar en una caseta superpija megaguay. Tras visitar distintas casetas, y ver un movida donde la policía se lleva a unos, recenamos y volvemos a casa hacia las seis de la mañana a dormir con la toalla de Luismi como almohada. Al día siguiente, paseamos por Almería entre tapitas, y comemos para a la tarde tras hacer la compra ir hacia el Cabo de Gata y ver el atardecer, antes de cenar en la superfurgo de Iñaki y Amaia. Por allí aparecen también, Nuria y Jordi que están por ahí, y tras un último baño y varias fotos, cenamos en un txoko que nos preparamos. Despedidas y volvemos por última vez hacia Almería tras lavar el coche. Preparar maletas, limpiar la casa, y al día siguiente a las 5.20 nos despertamos, y Txema nos lleva al aeropuerto, sin sobresaltos llegamos, tras parar en Madrid, y mi padre nos lleva a casa. Comer y tras una larga siesta, emprendo con César rumbo a fiestas de Sesma, pero eso será otra aventura. ESKERRIK AUNITZ, TXEMA!!!
Fotos aquí, argazkiak hemen.

miércoles, 27 de junio de 2007

SAHARA

27/06/2007
2006ko Abenduaren zubi foralean nire arrebatxorekin Hakima, Sahara noa.
1 del 12 de 2006. Me despierto, es viernes, pero hoy no trabajo. Quizás por eso tengo menos pereza. Me ducho, me afeito, y miro la mochila. No cabe todo lo que tengo que meter, esto quito, esto pongo y juego al tetris para meter todo y lo consigo aunque parecía imposible. Repaso por 1937 vez la lista, pero esta vez es la última. El pasaporte, el DNI, el dinero. Sí. Salgo de casa, dos mochilas, una bolsa grande, el bolso y tres gorros mejicanos para devolverle al Bitxo. Sí, cabe todo en el ascensor. Llego al coche, atasco, como no! consigo salir y emprendo camino a Leitza, para la una ahí. Qué nervios!! Qué emoción!! En un principio nos dijeron que no había sitio, pero justo el domingo pasado recibimos la llamada, tan sólo cuatro días después, cambiar el chip y vamos hacia allá. Por un lado mejor para darle menos vueltas. Comemos en el Gaztañaga y Mikel nos lleva a Donosti. Ahí vamos con mi mochila grande e inflada y dos maletones de Hakima de 29 y 23 kg. respectivamente, además del equipaje de mano. Os recuerdo que el máximo de kgr por persona es 20. Llegamos a Donostia, busco un bus que lleve rápido a Bilbo mientras Haki cuida las maletas. A la segunda y con el tiempo justo, pero lo encuentro, ya estamos camino de Bilbo. Tenemos un margen de diez minutos para bajar y coger otro para el aeropuerto. Pregunto y hay suerte, casi al lado está y se pueden coger tickets dentro o sea que otra vez  para dentro. Llegamos al aeropuerto y cogemos un carro, con el que se ven las cosas muy diferentes. Nos ponemos en la cola y mientras voy a embalar la mochila, Hakima factura y da mis datos, no sé cómo metemos todas las maletas y yo no enseño ni el pasaporte. Falta mi mochila por facturar y no sé cómo lo haremos poque ya tengo la tarjeta de embarque, en fin intentamos colarlo con otro, y los de adelante que son un montón tienen kilos de falta, ahi les lanzo mi mochila, a ver si sale todo bien. Un pote en el bar con Miguel, un hombre que conoce a la famila donde vamos y que ya ha estado otros años y entramos sin problemas. Retraso, pero sólo una hora (esperábamos 4 o 5) y nos montamos con Aerolíneas Argelinas. Ya estamos en el avión, la aventura no ha hecho sino comenzar. Por ahí tenéis fotos!!!
Cena de ensalada y pollo frío y un quesito del caserío argelino y aterrizamos en Orán para repostar. Bueno, pues enseguida saldremos, a ver que dicen por megafonía. "El copiloto no ha venido, así que salimos del avión y domiremos en un hotel" ¿Cómo? Pues sí, no es broma. Nos llevan al aeropuerto donde como tenemos músicos, bailamos hasta el zortziko para hacer tiempo y tras rellenar miles de papeles nos llevan en unos miniautobuses a un hotel. Ridiosla! Uno de cinco estrellas, elegante, la pena es que no lo vamos a aprovechar mucho, ya que son las 2.30 de la noche y a las seis desayunamos. Bueno esperaba dormir en una haima en el desierto y estoy en un hotel de cinco estrellas, de momento esto no es como me lo habían contado. Nos llaman a portazos y desayunamos bien, zumo, bollos hasta hartar y robamos una bolsa entera de bollos del buffet. (Todo sea por el Sáhara). De nuevo al aeropuerto, más papeles, más registros y subimos al avión. Falta alguno, se suben, y volamos otra vez. Por fin, sobre las 11.15 de la mañana estamos en Tinduf.
Nos viene a buscar uno que está esperándonos desde ayer con el hermano de Haki y un amigo de éste. Hay que coger las maletas de los doscientos y pico pasajeros y la cinta que está estropeada es de unos cinco metros. Así que cadena hasta fuera del aeropuerto, las cajas de ayuda a los lados y el resto hacia afuera. Un poco de caos, pero al final, todos con nuestras maletas. Por lo que comentan hemos tenido mucha suerte de que no esté la policía argelina. Vamos en un 4x4, el tío, Miguel, Haki, su hermano, un amigo e Iñaki, que es de Getaria y lo hemos recogido porque andaba un poco perdido. No hay mucho camino, la carretera es buena, vemos el desértico paisaje, los pozos para sacar agua y enseguida llegamos a nuestro campamento llamado 27 de febrero.
No hay mucho camino, la carretera es buena, vemos el desértico paisaje, los pozos para sacar agua y enseguida llegamos. Parece otro mundo, los caminos de arena, las casas de adobe separadas entre sí, poco ruido y sobretodo, mucha tranquilidad. Entramos en la haima que será mi hogar durante toda la semana. Decorada como todas, colchones con mantas en los lados, alfombras y mesas bajas, en la esquina una televisión pequeña, en la que echan Pasión de Gavilanes en euskera (es broma, en árabe), Abdelaje, el hermano oficial de Hakima, nos hace un té, además de la coca-cola, agua y pastas que hay en la mesa. Nos sentamos y disfrutamos del momento. Enseguida nos sacan la comida, cabra y ensalada con una manzana de postre. Un rato de tranquilidad en la haima, otro de fútbol y nos vamos a ver el campamento y a ver si logramos encontrar al niño que busca Iñaki. Voy con Miguel y visitamos el museo y otros lugares mientras esperamos a que vengan Hakima e Iñaki mientras vemos como se reparte la harina, los juguetes que se inventan los críos e incluso nos colamos en una clase de francés. Por fin, colocamos a Iñaki en su casa y volvemos aunque paramos en casa de una amiga de Hakima, donde tomamos una vez más, el típico té, que es todo un rito a la hora de hacerlo. Volvemos a casa, ya es de noche. Otro rato en la haima y cenamos arroz a la saharaui. Tras como no, otro té, enseguida nos vamos a dormir, tras ver en la tele la liga de fútbol portuguesa. Dormimos en la haima Miguel, Hakima, su madre, su hermano y yo, bastante bien pese a los ronquidos de Abdelaje y gracias a mis tapones.
Día 3. Nos despertamos sobre las 8.30, desayunamos leche caliente y bollos, que aún quedan de los que robamos en el hotel. Tras el té, Miguel se va con Hatreen a Smara y vienen dos andaluzas que han llegado hoy y están en casa de Hamida. Me voy con Hakima para el "centro" a comprar mientras vemos la escuela, el "hospital" y todo lo que aparece por el camino. Cambiamos los euros y volvemos a casa, por supuesto, sin comprar nada. Tras unos duros partidos de fútbol, vamos a comer a casa de Hamida, por fin pruebo el camello, que es muy bueno. Me pongo de encargado del té, a intentar hacerlo, es todo un rito. Se sacan cinco o seis vasos pequeños, se calienta agua en una tetera a las brasas, el té se deja en un vaso, luego se llena, uno se deja, el resto se vuelve a echar,. luego se va echando de un vaso a otro para hacer espuma varias veces.... bueno, un lío, demasiado complicado para hacerlo bien a la primera. Cada uno toma siempre tres vasos de té y el proceso completo dura como una hora. Tras el té, las andaluzas tienen que repartir unas cartas, así que vamos otra vez para allá. Hakima está cansada y se queda en casa así que yo me voy con ellas y Hamida. Encontramos a casi todos los de las cartas salvo a uno, que nos recorremos el pueblo entero para buscarlo, lo cual me viene bien para ver otros lugares y seguir con mi exigente ritmo de fotos. Volvemos tras una andada considerable a la haima, otro té, antes de cenar, y un poco de escribir para ponerme al día. Tras otros duros partidos de fútbol con la chavalería, vamos a cenar a la haima de una prima de Hakima, cuscus con camello, y la ensalada, que se toma siempre al final. Tras la manzana de postre y un poco de tertulia, volvemos a nuestra haima y al rato dormimos, hoy con dos amigos de Abdelaje, y tras enterarme de la victoria de Osasuna y beber un tapón de ginebra para desinfectar.
Sin madrugar mucho, sobre las 10, nos despertamos y desayunamos. Una vuelta por el campamento, vemos algún centro y el hospital que está en obras y tras el típico partido de fútbol, vamos a comer. Ya a la tarde nos vamos en un 4 x 4 a Ausere, por el desierto. Vamos, Matmut el chófer, Hamida, Iñaki, las tres andaluzas y yo junto a imnumerables críos que van danzando de un lado a otro. Por el camino a Manuela le suena el teléfono, cuya sintonía es la de paquito el chocolatero, pero personalizada, o sea manuela te están llamando, manuela coge el teléfono, y mientras ella dice ya voy, ya voy, estoy a punto de morir de risa, pero sobrevivo a duras penas. Llegamos a Ausere, que es bastante parecido a nuestro campamento y tras repartir las típicas cartas, visitamos el hospital y su pésimo estado. De ahí vamos a El ayun. otro campamento, aunque no vemos mucho ya que es de noche y nuestro campamento es el único que tiene luz, el resto funciona con placas solares. Entramos en el centro de la mujer yvolvemos al 27 de Febrero y devolvemos a un chaval a su casa, donde nos dan el típico té y también la cena, spaguetis picantes y tortilla de patata antes de poder decir nada. Volvemos a casa, donde invitados por el tío de Haki, tenemos que volver a cenar, cosas de la hospitalidad saharaui. En fin, la vida social saharaui es muy dura. Dormimos y a esperar un nuevo día.
Me levanto a las nueve, me lavan la cabeza y vamos al centro. Hoy hay una fiesta cultural y están montando haimas, pasamos por un centro cultural donde vemos ensayar unos músicos, damos una vuelta y hacemos unas comprar con una prima enfermera de Hakima. Tras comprar varias cosas volvemos y me visto de saharaui, visitamos a Iñaki, y nos vamos a comer. Demasido sol, se me ha calentado la cabeza. Tras la comida, un té tranquilo, demasiado calor en la calle, y damos una vuelta con un jeep hasta Rabuni, una ciudad de comercio pero sin habitantes, al lado de los pozos de agua. Volvemos y tras unos bailes, y como no, un té, cenamos, los típicos rezos y a dormir.
Seis del doce, un nuevo día. Ha venido una religiosa que los hombres no podemos ver y en su honor se mata una cabra. Paseo por el campamento donde compramos varias cosas y nos encontramos con más vascos que a la tarde pasarían por la haima a por el típico té. Tras varios tés y tertulias a la noche los hombres nos vamos a cenar a la haima de Hatreen, donde hay arroz el cual es costumbre comerlo con las manos haciendo un puñao, apretándolo y luego comiéndolo. Aunque intento hacerme el valiente y digo que prefiero cenar como ellos, por fortuna a mí me dan un tenedor. Tras una fuerte discusión política entre dos, de la que no me entero nada porque hablan en saharaui, nos vamos a dormir que mañana tenemos manifa a primera hora.
Día 7, nos levantamos y tras desayunar salimos rumbo a la mani. Niños desfilando, los típicos cantos de las mujeres y muchos solidarios con la causa saharaui. Tras la manifestación se iza la bandera en el centro de la mujer, y hay un espectáculo con mítines y actuaciones musicales. Luego más fotos, más camello, y por la tarde voy a dar una vuelta con Edge, con el que me tengo que comunicar con gestos. Me lleva a casa de un amigo y jugamos con un globo hasta que anochece y volvemos. Hoy nos ha invitado la famila de Iñaki a cenar junto a unos de Bilbao, así que vamos hacia allá. Hakima no anda muy bien de la tripas así que voy solo. Todo está muy bueno, especialmente una especie de pinchos morunos de camello a la brasa, así que tras una larga tertulia nos volvemos hacia mi campamento, por fortuna me acompañan hasta mi haima, ya que con mi nulo sentido de la orientación si no, probablemente todavía estaría dando tumbos por el Sáhara. Antes de dormir, salgo de la haima y observo, sin ninguna prisa las estrellas. Por un lado pienso que es algo que también lo puedo hacer en Pamplona, pero por otro tengo la certeza de que no lo haré.
Me despierto en la haima un día más, pero aunque nadie habla de ello, sabemos que es el último. La mañana pasa entre juegos, regalos y tatuajes de gena. Los preparativos de la última comida, la última vuelta por el campamento, últimas fotos desde lo más alto del campamento, y hacemos la mochila, vaciada de lo que traíamos pero otra vez llena de regalos. Salgo de la haima, y vuelvo a ver las estrellas. ¿Cuándo volveré a tener otro momento de tranquilidad así?. Llegó la hora, la gente va en camiones al aeropuerto, pero nosotros como tenemos enchufe nos lleva el chófer hasta el aeropuerto de Tinduf. Allí estamos todos otra vez, hasta la señora de Amurrio, que a la ida iba con unos zapatos con tacón y decía que si no le gustaba el sitio al que la llevaban se iba a un hotel (no sé a dónde se pensaba que iba) se lo ha pasado estupendamente. Pasamos los primeros, con arena y piedras de recuerdo en los bolsillos que por fortuna no pitan, y a Hakima como tiene pasaporte argelino la retienen hasta el final, lo cual nos crea un poco de tensión , me quedo sólo y al final ya aparece. Subimos al avión, donde se viven momentos curiosos, primero nos dan café, que hay dos jarras, una de café sólo y otra de café con leche, Miguel, se pide uno con leche pero como está fuerte pide más café "olé", pero el azafato no entiende y le echa más café sólo, ante lo cual nos da otro ataque de risa. La gente parece que ha llegado justa de las tripas, y dos señoras se desmayan pidiendo la ayuda de un médico. Además supongo que el baño habrá estado concurrido, la verdad es que no he estado mucho rato despierto, aunque los que estaban a mi alrededor todavía menos. Llegamos a Bilbo, cogemos las maletas, y nos colamos con los de Donosti, que han organizado un bus y tienen sitio. Mis padres que están en Leitza, vienen a buscarnos, llegamos a Leitza, donde está nevando!!! y compruebo que hay cosas como grifos, duchas o tazas de báter que nos parecen tan simples, pero que mucha gente no tiene acceso a ellas. Me ducho y el agua sale negra como no he visto en la vida. El viaje ha terminado, la experiencia quedará para siempre.
El pueblo saharaui, el que todo lo que tiene lo comparte, donde te regalan más de lo que tienen y encima te piden perdón por no hacerte mejores regalos, donde la costumbre es que primero coman los invitados y luego si sobra, los de casa, donde la solidaridad es más que una palabra, donde no existen las prisas y sí la tranquilidad.
Argazkiak hemen, fotos aquí.
Información sobre el Sáhara en www.saharalibre.es